LOS CLAROSCUROS DE LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA PARA LOS AÑOS 2018-2021

Este año se inauguró un nuevo plan de cooperación española, el cual se encuentra enmarcado en un contexto que exige un compromiso ético, responsable y noble de cara a las complejidades que se enfrentan y además, se debe tener en cuenta que la carrera para frenar el cambio climático tiene que hacerse con mayor ahínco, debido a que cada vez contamos con menos tiempo para salvar-nos al planeta. Igualmente, debe tenerse de presente que el mundo nunca había estado tan hambriento, malnutrido, y desplazado (COCD, 2018) empobrecido como hoy en día.

Por tanto, este es un plan que da inicio a una serie de compromisos integrales, complejos, interdependientes que exigen no solo una coherencia hacía la política exterior sino de un aparataje institucional interno sólido, estructurado y proyectado.

Es así como de cara a estos retos, en estas líneas se esbozaran algunos puntos que permitan dar luces sobre cómo la cooperación española se desenvolverá en el próximo cuatrienio. Se analizarán las fortalezas y debilidades del Plan, en cuanto a las prioridades, orientación geográfica y el papel dado a la cooperación descentralizada. Otros aspectos que se analizaran, son los puntos identificados en cuanto al cambio climático, equidad de género y derechos humanos.

Prioridades

El mundo está ante un panorama de muchos retos, por lo que la agenda mundial se encuentra en constante renovación. Se añaden nuevas variables, nuevas perspectivas, nuevos enfoques y metodologías, etc., y en esta medida, el plan cuatrienal tiene una rica gama de acuerdos, los cuales indica, hacen parte de los pilares de la cooperación española. En el documento se encuentran enunciados compromisos con los ODS, la sostenibilidad urbana y vivienda sostenible, la juventud, acuerdos de movilidad, migraciones, entre países africanos, del caribe, del pacífico y demás.

De este pliego de acuerdos, compromisos, agendas, es claro que la principal de todas es la la Agenda 2030 y el cumplimiento de los ODS. Sin embargo, como aspecto débil, se debe enunciar que a lo largo de todo el documento se van enunciando nuevos compromisos sin atender una explicación estratégica, articulada y coherente, aparecen más como suma y añadidura que como marco integral de acción. Igualmente, no se hace una agrupación o categorización de las diferentes agendas y compromisos por temas o regiones, sino que todas aparecen como ruedas sueltas a las cuales habría que atender de manera separada.

¿Acaso el Acuerdo de París no tiene relación con los ODS? Los diseñadores del Plan ¿no han detallado la relación causa-efecto entre cambio climático y migraciones? ¿Por qué no se identifican líneas transversales entre la conferencia hábitat III y el acuerdo de Paris? Estas preguntas parecen no encontrar eco en el comentado Plan. De ahí que la cooperación española pareciera que tuviera muchos frentes, sin embargo ésta no identifica los temas transversales, complementarios, interrelacionados, directos e indirectos que se afrontan con acciones estratégicamente organizadas.

Finalmente, se quiere anotar que si bien el Plan reconoce que en los años anteriores se ha venido una experiencia positiva en cooperación, no se evidencian cuáles son las fortalezas ni los aspectos ganados que van a continuar. Esto es relevante porque en dicha experiencia es que se basa la selección de las metas de los ODS a los cuales España accede a priorizar, pero no se entiende cuáles son los criterios y condiciones de priorizar unos y no otros.

Orientación Geográfica

Es interesante que en este Plan se mencione que se continuará con el ánimo de ir orientando cada vez más la AOD, a aquellos países cuya renta sea más baja. También es de resaltar la fuerza que continuarán teniendo los acuerdos MAP y la declaración de que cada acción a emprender en el marco de la cooperación española, deberá hacerse atendiendo el contexto, prioridades y necesidades de cada país socio. Igualmente se rescata como valioso el interés por atender las necesidades básicas a los socios con menos rentas.

No obstante, dicha declaración de intenciones se ve ensombrecida por que aún no se atiende de manera contundente lo mencionado en varias auditorias CAD, sobre la primacía de querer ayudar a países de renta media. Por otro lado, es preocupante que los acuerdos MAP no incluyan unos principios, valores y acuerdos mínimos para su establecimiento, pues debe tenerse en cuenta la voluntad política de la contraparte y garantizar que más allá del interés electoral, político o coyuntural local, la AOD española debe predominar unos mínimos éticos en materia socioambiental. Igualmente, brillan por su ausencia los principios con los cuales se seguirán otorgando los créditos del FONPRODE.

Cooperación Descentralizada

En cuento a este tema, es de mencionar que el plan reconoce la importancia de articular acciones de cooperación en cuanto a países socios de la cooperación y prioridades, es decir, pareciera reconocer que en su política de cooperación, la AOD que despliega las entidades descentralizadas son fundamentales.

No obstante, pareciera que la cooperación estatal no conociera o no tuviera claro qué vienen haciendo sus organismos descentralizados, pues no enuncia qué acciones piensa emprender ni en dónde ni con quienes, pues es sabido por varios estudios que las entidades descentralizadas son heterogéneas  (Gómez Gil, S.F) y referirse a estas de un modo homogenizador, no solo es un error sino también un claro desenfoque, pues el desconocimiento es un obstáculo para aprovechar la potencia de estos entes.

Prioridades-Orientación-Cooperación Descentralizada

Cambio Climático, Género y Derechos Humanos

Sobre cambio climático, se considera un aspecto fuerte el hecho de que el Plan consagre la importancia de fomentar con sus socios procesos de desarrollo bajos en carbono. Igualmente, reconoce que dentro de ese desarrollo es fundamental propiciar la equidad de género y atender las violencias de manera preventiva. A su vez, el plan anuncia que sus acciones deben orientarse atendiendo un enfoque de derechos humanos que tiene en cuenta la diferencia cultural y racial. Sin embargo, se quieren poner en consideración los siguientes ítems:

  • Cambio Climático: Cuando el plan define las metas de los ODS que se interesa en cumplir, es clara una tendencia: fomentar acciones de papel, es decir, que la cooperación española estará orientada en estos años a fomentar, priorizar, establecer, políticas, marcos legales, planes, etc., de protección ambiental. Es decir, no prioriza acciones contundentes para la protección de los ecosistemas, acciones de recuperación ambiental, etc.
  • Género: Es claro que el plan asume que los temas de género son sinónimo de mujer, por lo que quedan por fuera los temas referidos a las diversidades sexuales, e inclusive, habla de mujer como si fuera una sola, dicho de otra manera, no tiene en cuenta las interseccionalidades. Tampoco aborda temas referidos a los derechos sexuales y reproductivos, educación para la equidad, la concienciación de que violencia es más allá de lo físico. Finalmente, en cuanto a género, quedan por fuera temas referidos a la promoción de masculinidades no violentas y no hegemónicas.
  • Derechos Humanos: La infancia y la adolescencia están ausentes del Plan de cooperación, así como la atención básica en cuanto a los esquemas de vacunación y alimentación. Tampoco queda en evidencia acciones orientadas a proteger la vida de las lideresas y líderes sociales de las regiones de las cuales el plan dice que participará. Este tema se considera importante en la medida que, por ejemplo en América Latina, realizar acciones de cooperación y desarrollo ponen en riesgo la vida.

Cambio Climático-Género-Derechos Humanos

Un apunte global.

Desde este blog, consideramos importante que la cooperación española desee estar en la órbita de la agenda mundial. Ello denota un interés por atender o al menos considerar dentro de sus políticas, las problemáticas que aquejan al mundo.

Pero por cada claro que se expone en el documento, aparecen más oscuros y ello se debe principalmente a la poca coherencia con que el plan está diseñado, coherencia que debería ser atendida por un mejor despliegue estratégico, en donde hayan unos objetivos que se articulen a unas metodologías y a unos resultados, en la cual se identifiquen ejes trasversales de actuación y el plan como tal, funcione como un engranaje, en la cual el funcionamiento de sus partes de cuenta del todo, tanto de manera individual como interrelacionada y así resolver sus problemas de identidad.

Bibliografía

Agencia de Cooperación Española. (2018). V Plan Director de la Cooepración Española 2018-2021. Madrid: Ministerio de Asuntos Exteriores.

COCD. (2018). La ayuda oficial al desarrollo en los presupuestos generales del estado 2018. Madrid: Coordinadora de Organizaciones de Cooperación Para el Desarrollo.

Gómez Gil, C. (S.F). Una visión panorámica de la cooperación descentralizada de las entidades locales. Cuadernos Bakeaz, 1-24.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s